martes, 10 de agosto de 2010
martes, 13 de julio de 2010
Flapper of Hismat



Flapper of Hismat
"Allí donde radican nuestras debilidades
Van a extraviarse nuestras exaltaciones."
Nietzsche.Estas imágenes, inspiradas en un acontecimiento contemporáneo muy particular, como lo es, el consumismo de la moda, encuentran un amplio panorama principalmente en teorías Marxistas. El Materialismo Histórico (“Hismat”) afirma que, son las bases económicas y los modos de posesión de los bienes materiales los que se encuentran a la base de toda transformación social. Considera que la vida anímica y la conducta humana no son manifestaciones del espíritu si no del cuerpo, particularmente del cerebro. Se le da el nombre de flapper, como un referente vanguardista, ya que los años veinte marcarían un crucial cambio en las formas de pensar (y vestir), lo que se traduce en “moda”, y comenzaría también el ataque simbólico de los medios publicitarios.
La publicidad, siempre lanza un mensaje con un significante moderno y “funcional” pero que muchas veces está únicamente al alcance de la elite. Esto lleva implícito un símbolo de progreso que se vuelve esencial para la acumulación de una serie de experimentaciones de placer causadas por un objeto, prenda.
Es entonces que la moda, presenta factores que cumplen a la perfección con las exigencias de la sociedad de consumo: La moda alimenta la egomanía, la banalidad y la frivolidad de la elite sobre las masas, el deseo de distinguirse para ser admirado y envidiado. Es la sensación del mediocre que se auto valora por lo que tiene y no por lo que es.
No se trata de pelear con nuevas corrientes estéticas, si no de encontrar a partir de ellas un referente propio y de ser capaces de anteponer un análisis al consumir la moda, depeche mode. Y sobre todo de prescindir de la idea de que un atuendo le da valor a tu persona para así, darle la espalda a los estereotipos sociales.Modelos:
Eu Aguilar
Ivonne Osuna
Tania Prieto
Pasaje Rodríguez
Fotografía:
Karen Márquez
El Grafógrafo
domingo, 4 de julio de 2010
The color you say is black
Not that you say black, and I say multicolor,
Not that you want to belong to a gang and I'm against them,
Not about the soul, trip hop or dance music.
Beyond jealousy and passion, this is all about selfishness and temptation.
Subtle temptation, hidden, that becomes suicidal, hostile.
What about honesty? I believe in it, which I have with myself, nothing more.
People believe what they need to believe, rightly or wrongly, they will choose.
The price will be without what is sacrificed by this utopian suicide.
I mean, everything has a price, right?
foto: William Klein
domingo, 23 de mayo de 2010
Art is not for artsy people
Me provocó algo la atmosfera del lugar, sin duda positivo. Pinturas, fotografías, diseños, libros, aroma a café. El ambiente nocturno no son solo antros, bares, discoteques, también hay arte, hay cultura, diversidad. Ni siquiera la imposición hollywoodense donde predominan las putas, los burros y la absurda fachada de pueblo decadente y tercermundista, merece un mínimo valor.
Mi última visita a este lugar resulto evidentemente deleitosa, y al deleite no me niego. Fría noche, gustosa llegue y justo a tiempo como es costumbre. Manuel Luna preparaba su recital y los músicos afinando tranquilamente. La armonía más tarde me trasladaba a un thriller, thriller jazzy night, con una fusión Salvadoreño- Tijuanense.
Lo cautivante no fueron los bellos poemas de Luna, ni las galantes melodías, fue la grata sorpresa al ver a un indigente caminar y detenerse al disfrutar al igual que mis sentidos, se acercó, tomó su lugar, prendió un cigarro y permaneció muy cerca de mí. Me dio gusto que en este espacio no hay cabida para protocolos sociales ni prejuicios.
Algo que se debería poner en práctica en cualquier lugar, sin exclusividades conservadoras; por el contrario, permitir familiarizarnos y salir de un sistema simbólico y mediático en el cual estamos atascados.
El gozo llego a su fin, no dude en saludar al culpable de mis estimulantes emociones y fue bonito descubrir que recordó un encuentro anterior, donde sus letras llamaron mi atención. Un ejemplo para la egomanía que deambula en su pretensión, vestida de cuerpo.
viernes, 14 de mayo de 2010
The Bridge like, no one else.
Seguí caminando tranquila, desconectada de los ruidos urbanos, de la prisa frustrante, del caos. Llegué a un local de aguas y paletas de hielo, me liberé de la Coca-Cola, los De Volada, 7eleven, y disfruté un helado de vainilla con fresas. Se llegó la hora. Los Toltecatls bien listos y más que fotógrafa me convertí en todo; y el decir todo me hace recordar la corrida que me aventé en medio de “California Antigua” gracias a dos morrillos a los que les pareció emocionante robar parte del vestuario. Al día siguiente, se llegó el momento esperado, Guanajuato, la ciudad. Un cambio de outfit en el camión y listo. Es tan rico caminar en esas calles llenas de color; a donde volteaba veía detalles pintorescos y una armonía cautivante. Logramos llegar al esperado Museo de las momias, a todo esplendor, yo como niña en Disneyland. No necesitamos de un mapa, las personas se toman su tiempo para poder dar ubicación de algún lugar. En el camión de la ciudad un pasajero de lo más amable, actuaba como un guía personal y nos mostró el camino hacia el Teatro Juárez. El resto fue casi correr, y yo fotografiando lo más sublime ante mis ojos.
Hhora de regresar. Me tomé mis momentos en silencio, viendo por las ventanas mi camino. En mí, permanecía la satisfacción de haber disfrutado cada día, minuto y segundo; y sobre todo de conocer agradables personas y compartir noches, días, amaneceres. Vaya que transmiten una envidiable vitalidad. Vuelvo a mi cotidianidad, con nueva perspectiva. Analizando la manera de emplear mis aprendizajes, de que lo más valioso no se quede en una fotografía. Y en espera de volver, más antes que después. Abr 30/ may 05 Fotografía, Karen Márquez.
domingo, 25 de abril de 2010
Yesterday was dramatic, today is ok.
En ese amanecer despertaba con la ansiedad que irradia en mi tranquilidad, que puede llegar a perfilar mi día entero.
La impotencia se desplazaba como la sangre por mis venas.
Divague en mi mente, pude ir entre las nubes en mi aerostático y el sonido del viento pudo mitigar aquel arranque desmesurado.
Me queda claro que entre el regocijo y el desengaño hay una línea muy delgada, tanto que se pierde en mi ambivalencia esa lucha dramática e imperante, por trasgredir cualquier emoción que amenace mi voluntad, mi confianza.
Reflexiono, me tomo mi tiempo, la prisa desvirtúa mi sendero.
Al final de los días, el espíritu sonreirá por otras melodías, es lo que merece el valor.
Los huesos no serán más que fósiles en un hoyo negro, y la carne carcomida. Huesos, carne, carne.
Persistiré en mi equilibrio, la fuerza yin no me complace del todo.
Disfrutare sin temor a lo irracional, a lo imaginario, a las emociones. ¿Dualidad? Seguiré los instintos para definirla, para entenderla.


