viernes, 14 de mayo de 2010

The Bridge like, no one else.

Durante la gira con el grupo de danza folklórica Toltecatl... La idea de cambiar de aire tan solo por unos días me emocionó al instante. ¡GUANAJUATO! Las alternativas se volvieron nulas, pero no me preocupe, presentí que llevaría a cabo la odisea y esta seria deleitosa. Fue bueno mantenerme en negación respecto a las horas de viaje, así no lo sufrí tanto, así logro ser complaciente; persuadí un poquito a mis allegados y logré mi cometido. Me lancé por la maleta vintage (y sin llantas) de mi abuelita y empaqué. El motivo sin duda era conocer, disfrutar, aprovechar, admirar lo desconocido. Y a las 11pm allí me encontraba ya, en la parte trasera del camión partiendo a mi esperado destino. Mi adaptación al grupo tuvo que posponerse a la mañana siguiente, preferí dormir. Y después de unas horas, llegaba el feeling de las singulares almas a bordo. Me enamoró la vibra a mi alrededor y no ocultaba mi admiración por la capacidad de unión y entusiasmo de los danzantes; teniendo una pasión en común, no era de sorprender. Me recibieron, los abrace en espíritu. Yo que solo pretendía un pequeño registro fotográfico de las presentaciones de Danza, al llegar estas, la primera en San Luis de la Paz, fui la primera en bajar extasiada del camión con cámara colgada al cuello. La sonrisa no la podía disfrazar. Caminé por la pequeña feria dominical dentro del Festival Nacional de Danza Folklórica, una feria alrededor del zócalo frente a la Parroquia San Luis Rey en San Luis de la Paz, me detuve, compré mis aretes de frijoles negros y fuí al puesto de gorditas frente a la parroquia. Veía las distinciones de mi ciudad fronteriza, posmoderna, ocupada (literalmente) y aquella ciudad-pueblo tan tranquila, colonial, llena de folkor. Veía los detalles, percibía los olores, los sabores y escuchaba las platicas ajenas; noté cómo la cotidianidad, a pesar de sus ambigüedades, no puede parecerme ya tan negativa. La asimilo de un modo diariamente, superficial, insignificante y profundamente banal; sin embargo no podemos renunciar al hecho de conectarnos con lugares, personas, situaciones y momentos. No se trata de escapar de nuestra cotidianidad pero si, de cambiar la actitud al asumirla. Seguí caminando tranquila, desconectada de los ruidos urbanos, de la prisa frustrante, del caos. Llegué a un local de aguas y paletas de hielo, me liberé de la Coca-Cola, los De Volada, 7eleven, y disfruté un helado de vainilla con fresas. Se llegó la hora. Los Toltecatls bien listos y más que fotógrafa me convertí en todo; y el decir todo me hace recordar la corrida que me aventé en medio de “California Antigua” gracias a dos morrillos a los que les pareció emocionante robar parte del vestuario. Al día siguiente, se llegó el momento esperado, Guanajuato, la ciudad. Un cambio de outfit en el camión y listo. Es tan rico caminar en esas calles llenas de color; a donde volteaba veía detalles pintorescos y una armonía cautivante. Logramos llegar al esperado Museo de las momias, a todo esplendor, yo como niña en Disneyland. No necesitamos de un mapa, las personas se toman su tiempo para poder dar ubicación de algún lugar. En el camión de la ciudad un pasajero de lo más amable, actuaba como un guía personal y nos mostró el camino hacia el Teatro Juárez. El resto fue casi correr, y yo fotografiando lo más sublime ante mis ojos. Ese mismo día la segunda presentación llego, está en Silao, Gto. Sentía los nervios como si fuera yo parte del show, y de alguna manera lo era al compartir esa emocionante experiencia. Me hizo vibrar hasta los huesos el esfuerzo de mis compañeros de viaje, los aplausos, las sonrisas al bailar, el estrés tras bambalinas, la entrega. Cualquier emoción fue complaciente. Horas más tarde, cual dios de la noche, apareció un majestuoso personaje y le dió un plus muy fugaz a la estadía; agradable sorpresa para un buen equilibrio. Envuelta en buenas vibras, llega la hora de volver. La buena noticia, una parada en playita Sinaloense y todo marchaba como un perfecto plan; el cual nunca tuve. Pura vida. Tecate 16oz, solecito, live music, olas, viento, relajación mental. Poco tiempo, pero capturé bellos paisajes. Hhora de regresar. Me tomé mis momentos en silencio, viendo por las ventanas mi camino. En mí, permanecía la satisfacción de haber disfrutado cada día, minuto y segundo; y sobre todo de conocer agradables personas y compartir noches, días, amaneceres. Vaya que transmiten una envidiable vitalidad. Vuelvo a mi cotidianidad, con nueva perspectiva. Analizando la manera de emplear mis aprendizajes, de que lo más valioso no se quede en una fotografía. Y en espera de volver, más antes que después. Abr 30/ may 05 Fotografía, Karen Márquez.

domingo, 25 de abril de 2010

Yesterday was dramatic, today is ok.



En ese amanecer despertaba con la ansiedad que irradia en mi tranquilidad, que puede llegar a perfilar mi día entero.
La impotencia se desplazaba como la sangre por mis venas.
Divague en mi mente, pude ir entre las nubes en mi aerostático y el sonido del viento pudo mitigar aquel arranque desmesurado.
Me queda claro que entre el regocijo y el desengaño hay una línea muy delgada, tanto que se pierde en mi ambivalencia esa lucha dramática e imperante, por trasgredir cualquier emoción que amenace mi voluntad, mi confianza.
Reflexiono, me tomo mi tiempo, la prisa desvirtúa mi sendero.
Al final de los días, el espíritu sonreirá por otras melodías, es lo que merece el valor.
Los huesos no serán más que fósiles en un hoyo negro, y la carne carcomida. Huesos, carne, carne.
Persistiré en mi equilibrio, la fuerza yin no me complace del todo.
Disfrutare sin temor a lo irracional, a lo imaginario, a las emociones. ¿Dualidad? Seguiré los instintos para definirla, para entenderla.

sábado, 17 de abril de 2010

Supernova*




Mi supernova abre paso, transición metafórica que irradia con su gama de colores.
KM.

viernes, 16 de abril de 2010

Harmony*



Mientras giramos sutilmente, trascurren los días de invierno; volverán los cálidos colores, todo fluye e influye. Siento un agradable calor en mi cuerpo mientras veo las nubes bailar con el viento, siento el frio debajo de mis huesos cuando sobre mi cae la lluvia y abraza mi aliento, viajamos en la misma red de energía, somos agua, nos inspira la luna. Nos invaden responsabilidades, nos creemos capaces de asumir el control; en otro instante, un fatal aburrimiento estalla el inconsciente, sacudimos la apatía, respiramos nuestra esencia, reímos, lloramos, disfrutamos, avanzamos como aves, como reptiles, buscamos un confort, materializamos sueños, comprendemos e ignoramos, se manifiesta una fallida compatibilidad, se pierde la conexión entre su expresión y pensamiento, simplemente somos o no somos, amamos o no amamos. Yacen solo los recuerdos, prevalece su conveniente indiferencia.
A través de un vulnerable agujero, me intimida su contradicción, me pierdo en su avidez de introversión, sonrío de nuevo, disfrutamos la soledad, defendemos nuestro camino. Muéstrame tu confianza! Mis ojos no ven lo que tus ojos, contemos nuestros latidos hasta rechazar lo que irrumpa nuestra vital armonía, dejemos brillar nuestro corazón.

KM.

Sueños Surrealistas*





Fotografía, Karen Márquez
Para Colectivo Utopía, Febrero 2010.


Salvador Dalí, principal representante del surrealismo y un excéntrico e irreverente personaje, caracterizado por plasmar imágenes oníricas con una sutil desfachatez pero a la vez dejando ver su apasionante sensibilidad. Resulta imponente esta corriente ilógica e irracional y es preciso dedicar la serie “Sueños surrealistas” a la que se convertiría en la película más significativa del cine surrealista, “Un perro andaluz”, por esa forma controvertida de contar los sueños sin aludir a lo típico, sin seguir un orden cronológico; como lo dice el propio surrealismo, “Se trata de cegar la mirada convencional para que surja la mirada asomada al interior”.
Mi principal inspiración fue el cortometraje realizado por Luis Buñuel y Salvador Dalí, “Un perro andaluz”, pero para llegar a esto surgieron algunas otras influencias, tales como Francesca Woodman, una artista fotógrafa que causo impacto por sus intensas imágenes y su misteriosa técnica; además de buscar detalles cautivantes sobre Dalí y Alfred Hitchcock, siendo este ultimo una gran influencia para el polémico pintor.
También hubo que relajar el sentido auditivo, algo que considero una necesidad, despertando cada día con Juana Molina, escuchando desde las cálidas fusiones de Four tet, y Nightmares on wax, el melodioso indie de Beach house, y hasta un disco que descubrí vagando en mis archivos y me cautivo al instante, el “It's Not Something But It Is Like Whatever” de Errors.

Homeless*






Fotografía, Karen Márquez
Publicadas en la Revista TijuaNEO. Edición febrero, 2010.

HOMELESS, asoma las miradas a realidad del día a día de zonas socialmente desfavorecidas, donde la pobreza colma la tristeza de quien observa detenidamente. Mendigos, vagabundos, transeúntes, indigentes, es así como catalogamos a cualquier persona que observamos dentro de nuestra cotidianidad que no cuenta con los recursos necesarios para subsistir dentro de un estilo de vida digno. Adjudico el término HOMELESS para invadir un poco dentro del contexto. Se trata de una problemática humana antes que todo ya que existe una indudable marginación hacia estas personas puesto que son rechazadas y no se les permite ni siquiera opinar o intervenir en toma de decisiones que afectan sus propias vidas y su entorno. Existe más de un calificativo, lo cierto es que los HOMELESS siguen siendo personas; alcohólicos, inmigrantes, fármaco-dependientes, incluso esquizofrénicos que alguna vez se mantuvieron en el confort de un hogar y una familia y por diversas razones se ven envueltos en esta vida precaria. Seamos capaces de cambiar la percepción que se tiene hacia estas personas; desarrollemos la conciencia y empatía de quienes nos mantenemos con un ojo ciego, sin proponer una solución real ante un grupo minoritario. Valores como solidaridad, lucha e igualdad suenan muy cautivadores pero de nada sirve mencionarlos si no se ponen en práctica de forma verdadera y en el corazón. ¿Porque ser indiferentes cuando son tantas las necesidades en este mundo? Hoy en día por desgracia hemos perdido la capacidad de asombro ante el dolor ajeno e ignoramos la pobreza de un núcleo social que a pesar de todo, no deja de ser el propio.